“Memoria de Carabanchel. Un viaje por sus calles, gentes y leyendas»

La obra, escrita por el periodista David Val Palao, creador de PorCarabanchel y de varias rutas guiadas por el barrio, reúne veintisiete capítulos y un epílogo que recorren más de dos mil años de historia: desde los vestigios íberos y romanos hasta la vida popular y cultural del siglo XX. Este libro es un homenaje a la gente que ha hecho posible Carabanchel. A quienes lo construyeron, lo soñaron y lo contaron. Sin ellos, nada de esto tendría sentido.

Prologado por Fran, de Karabanchel.com, el libro combina investigación documental, memoria oral y narrativa histórica para rescatar episodios y personajes que forjaron el carácter del pueblo. Desde el estanque de Las Brujas, último resquicio de la finca de Eugenia de Montijo, hasta la taberna de La Noblejana, pasando por la historia del Teatro Delicias y el éxito de la Banda Municipal de Carabanchel, el relato revive la vida de la actriz María Ignacia Ibáñez, la escritora María Lejárraga, el doctor Esquerdo o el exalcalde Antonio Antoranz, asesinado por los milicianos en julio de 1936. Cada capítulo devuelve luz y voz a un fragmento del pasado

Represión y silencio

CONCURSO DE BANDAS MUNICIPALES EN MADRID. LA BANDA DE CARABANCHEL BAJO, QUE OBTUVO EL PRIMER PREMIO EN EL CERTAMEN CELEBRADO EN EL RETIRO Y ORGANIZADO POR EL CENTRO DE HIJOS DE MADRID

La obra también se adentra en los episodios más duros y silenciados de la historia: procesos inquisitoriales como el de María Tejera, vecina de Carabanchel Alto acusada de brujería en 1748; las luchas obreras de las cerilleras, mujeres que encendieron, con su propio cuerpo, la llama de una igualdad todavía por conquistar; o la historia de Timoteo Buendía, el albañil de Carabanchel que fue el primer condenado por el Tribunal de Orden Público durante la dictadura franquista.

Entre sus páginas laten también historias profundamente humanas, como la de Matilde Hernández, benefactora del sanatorio Iturralde, o la de María del Carmen Secades Olay, una niña —ya fallecida— que creció en el colegio-asilo de la Divina Infantita y cuya vida, marcada por la orfandad y la esperanza, se convirtió en símbolo de resiliencia y ternura.

Y un bloque de historia viva

La última parte de Memoria de Carabanchel da voz a quienes mejor pueden contar la historia: los propios vecinos. Médicos, curtidores, boxeadores o carabancheleros nonagenarios que vivieron en primera persona la transformación de Carabanchel y conservan su esencia en la memoria. Testimonios como los de Jesús Vera, Casimiro Zamorano o el pediatra Pedro Sánchez Villalba, que revive la figura de su padre, el recordado doctor Camilo Sánchez Cabello, devuelven al lector la emoción y la humanidad de este barrio.

A su lado resuenan también las trayectorias extraordinarias de los dos Manolo Calvo, padre e hijo, campeones de Europa del peso pluma, y la de la familia Salaberry, una saga de curtidores y empresarios que, desde su llegada desde Francia a finales del siglo XIX, ha dejado una huella indeleble en la historia de Carabanchel.

El epílogo está dedicado a Paca, la guardesa del arco de la Colonia de la Prensa, cuya imagen protagoniza la portada del libro. Durante más de treinta años vivió en las torres modernistas que dan la bienvenida a la colonia, viendo pasar tranvías, periodistas y generaciones enteras desde su pequeña pasarela. Su mirada, serena y resistente, resume el espíritu de toda la obra: la dignidad de la gente corriente que ha hecho grande este barrio.

Tomado de PorCarabanchel.es, con el permiso del autor.